En ocasión de celebrarse el bicentenario de nuestras “independencias”, es preciso ver hasta donde esto ha influido en nuestras vidas, de donde a donde podemos decir “soy independiente”. Es preciso recordar que hemos sido una construcción de un modelo aplicable en varias partes de este basto territorio llamado mundo.
Es de esperarse que muchas personas estén impresionadas de ver cómo se ha instalado en nuestro día a día un discurso que ven fuera de sí, un sentido olvidado –y llevado al olvido- de lo que en verdad somos como personas, de poner en pie esas ganas de sobrevivir, de hacer memoria y rescatar la vida, lo cotidiano.
En este momento de mi vida creo estar comprendiendo tantas cosas y espero seguir comprendiéndolas –eso creo-, poder ver en el otro un poco de mí, que se vean en mí y yo reflejar en un nosotros lo complejo que es comprender.
RIXIO ROMERO PÉREZ
No hay comentarios:
Publicar un comentario